Verificar el estado de una prenda antes de venderla
Un defecto detectado por el comprador despues de la entrega siempre cuesta mas que un defecto que detectas antes de hacer fotos. En el primer caso pierdes la venta, los costos de envio de retorno, una valoracion, y a veces la prenda misma. En el segundo, pierdes tres minutos.
Por eso la inspeccion de estado es una competencia en si misma, tan importante como la busqueda de stock o la fotografia. No se improvisa en la fase de empaque: se hace a la entrada del inventario, prenda por prenda, con un metodo que toma apenas unos minutos.
Por que la inspeccion viene antes de la fotografia
La tentacion es fotografiar primero, luego inspeccionar al momento del envio. Ese es el orden mas costoso posible: un agujero detectado al empacar anula una foto, una descripcion, un listado y mensajes que ya invertiste.
Si lo detectas a la entrada, tomas una decision en frio: reparo, vendo en el estado actual con el defecto anunciado, o no pongo esta prenda a la venta. Las tres opciones son aceptables. La que no lo es, es descubrir el problema una vez el comprador esta viendo la prenda.
Los ocho puntos a verificar, en orden
El orden importa, porque va de lo mas descalificador a lo mas reparable. Tan pronto como un punto es un impedimento, te paras y pasas a la siguiente prenda.
1. El olor. Es el primer reflejo y el mas descuidado. Tabaco, humedad, sotano, animal: estos son los motivos de devolucion mas frecuentes y mas dificiles de objetar, porque no aparecen en ninguna foto. Un olor a cerrado a menudo desaparece con aireacion y lavado. Un olor a tabaco incrustado en una lana o un cuero, no.
2. Las axilas y el cuello. Los anillos amarillos y el cerco de cuello son los defectos mas comunes en los tops, y los peor recibidos por el comprador. Dale la vuelta a la prenda, mira a la luz del dia, estira ligeramente la tela. En blanco y colores claros, este control decide por si solo si la prenda es vendible.
3. Las zonas de friccion. Entrepierna de vaqueros, codos de jerseis y chaquetas, munecas de camisas, parte baja de nalgas en pantalones. Son los lugares donde la tela se desgasta antes de rasgarse. Pasa la mano: si la materia es notablemente mas fina que en otros lugares, la prenda tiene un agujero en preparacion y el comprador lo vera en el primer lavado.
4. Las cremalleras. Desliza cada cremallera sobre toda su longitud, en ambos sentidos. Cuenta los botones y verifica que quede uno de repuesto si la prenda tenia uno. Prueba los botones de presion uno por uno. Una cremallera que engancha es un defecto a anunciar, una cremallera rota en un abrigo a menudo cuesta mas reemplazar que lo que la prenda reportara.
5. Las costuras y los dobladillos. Tira suavemente a ambos lados de las costuras de montaje, especialmente en los hombros y bajo los brazos. Mira si un dobladillo ha sido reparado a mano, lo cual no es un defecto en si pero cambia el tamano real de la prenda, y por lo tanto lo que debes escribir en el anuncio.
6. El pilling y el aspecto de la malla. Un jersey que hace pilling en los flancos y en el interior de los brazos es normal, y se arregla con una rasuradora de tela en unos minutos. Una malla estirada, ondulada en las munecas o en el borde de la prenda, no se puede arreglar y hace que la pieza parezca mucho mas vieja de lo que es.
7. Las manchas con luz rasante. Muchas manchas de aceite, maquillaje o decoloracion no se ven de frente. Sostรฉn la prenda a la altura de los ojos y pasa la luz de una ventana o una lampara por la tela en angulo. Los anillos aparecen inmediatamente. Es el movimiento que atrapa las sorpresas mas desagradables.
8. Las etiquetas. La etiqueta de composicion y la de cuidado son argumentos de venta, no detalles administrativos. Te permiten anunciar una materia con certeza, lo que aumenta el valor percibido, e informan al comprador sobre el cuidado. Una etiqueta de tamano cortada o ilegible no prohibe la venta, pero requiere que midas la prenda y des las medidas en el anuncio.
Clasificar, no juzgar
Una vez hecho el control, necesitas traducir lo que viste en una categoria que puedas usar en un anuncio. Cuatro niveles son suficientes, y las palabras importan porque el comprador las lee antes de ver las fotos.
Nuevo con etiqueta. La prenda nunca ha sido usada y la etiqueta original sigue aun attached. Este es el unico momento en que esa descripcion esta justificada, y vale mucho: resuelve la mayoria de las dudas del comprador.
Muy buen estado. Usado, pero sin defecto visible despues del control. Sin pilling, sin marca, sin desgaste en zonas de friccion. Este es el nivel que alcanzas con mas frecuencia en prendas bien buscadas.
Buen estado. Uno o dos signos ligeros de uso, visibles si buscas: pilling ligero, color discretamente desvanecido. Nada que impida usarla, todo lo que se ve debe ser fotografiado.
Estado satisfactorio. Un defecto real e identificable, anunciado y fotografiado en primer plano. Este nivel se vende muy bien, siempre y cuando el precio lo refleje y el defecto se describa precisamente en lugar de eufemisticamente.
Establecer el precio correcto para cada uno de estos niveles es un tema en si mismo, que detallamos en nuestro articulo sobre como establecer tus precios.
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Unirse a DresskoolLo que se repara, lo que se declasa, lo que se rechaza
No todas las imperfecciones son iguales, y la decision correcta depende principalmente de cuanto tiempo toma arreglarlo.
Se repara en minutos y siempre vale la pena: pilling con rasuradora de tela, un boton para coser, un dobladillo suelto en algunos centimetros, planchado. Estos gestos te ganan un nivel de estado completo en una prenda, a menudo sin costo.
Se declasa y se anuncia: desgaste por friccion, una pequena mancha que sobrevivio al lavado, una cremallera que engancha, color desvanecido. Estas prendas se venden muy bien en estado satisfactorio, con una foto en primer plano del defecto y una oracion clara en la descripcion.
No se pone a la venta: un agujero en un area visible, una mancha grande en una prenda clara, olor incrustado, forro desgarrado en un abrigo, distorsion irrecuperable. Las matematicas son simples: la foto, descripcion e intercambios cuestan mas que el margen residual, sin mencionar el riesgo de disputa. Estas prendas van al reciclaje textil o a un lote de trapos.
Si vendes en nombre de alguien mas, esta seleccion se documenta: en DressKare, el manejo de articulos danados o invendibles dejados por un consignante se organiza por adelantado, no cuando surge el problema.
Anunciar un defecto sin matar la venta
La preocupacion usual es que nombrar un defecto asustara al comprador. Lo opuesto sucede, con una condicion: el defecto se describe precisamente. "Mancha diminuta de dos milimetros en dobladillo interior, invisible cuando se usa, foto 4" hace que la gente compre con confianza, mientras que "buen estado general" desmentido a la llegada inicia una disputa.
Tres reglas funcionan. Fotografia el defecto en primer plano, en una foto dedicada, nunca solo en el texto. Ubicalao exactamente, con ubicacion y tamano aproximado. Y di si se ve cuando la prenda se usa, porque esa es la unica pregunta real que el comprador se hace.
Nuestro articulo sobre escribir una descripcion que venda detalla como trabajar estas notas sin danar el resto del anuncio.
El caso especial de las prendas confiadas
Cuando la prenda no es tuya, el control cambia de naturaleza: tambien se convierte en un acto de cuidado hacia la persona que te la confio.
Haz el control a la llegada, frente a ella si es posible, y aparta lo que no se vendera. Explica por que, con el defecto en mano. Una consignante que entienda que sus tres prendas manchadas no se vendran acepta la seleccion muy bien, siempre que lo sepa desde el inicio y no tres meses despues.
Preguntas frecuentes
Cuanto tiempo tarda en inspeccionar una prenda?
Tres minutos son suficientes en una prenda corriente, siempre que tengas buena luz y una superficie plana. El control es un filtro, no una evaluacion de experto: pasas los ocho puntos en orden y te paras en cuanto encuentras un defecto descalificador. Si pasas quince minutos en una prenda, es generalmente una senal de que tiene un problema que estas intentando convencerte de ignorar, y la decision correcta es no ponerla a la venta.
Deberia lavar las prendas antes de inspeccionarlas?
Es mejor inspeccionar primero, luego lavar, luego hacer una segunda inspeccion rapida. Un primer paso en seco te permite detectar defectos estructurales, agujeros, costuras, cremalleras, sin desperdiciar un ciclo de lavado en una prenda que no se vendera. El lavado luego elimina algunas manchas y olores, y es solo despues que sabes cuales marcas son permanentes. Ese segundo examen es tambien el que decide el nivel de estado que anunciara.
Realmente necesitas anunciar defectos muy pequenos?
Si, y es mas rentable hacerlo que ocultarlos. Un defecto anunciado con una foto de primer plano y ubicacion precisa hace que la gente compre con confianza, porque saben exactamente que reciben. El mismo defecto descubierto a la llegada desencadena una devolucion o una mala valoracion, para una prenda que habria sido aceptada si la hubieras mencionado. Lo unico que desanima a un comprador es una frase vaga como buen estado general que resulta ser inexacta.
Que haces con una prenda que crees que no se puede vender?
No dediques tiempo a venderla: la foto, descripcion e intercambios cuestan mas que el margen residual, y el riesgo de disputa se suma. Segun el defecto, la prenda va al reciclaje textil, que tiene puntos de recogida por todas partes, o a un lote de trapos si el material lo permite. Si te la confiaron, avisa a la persona en la etapa inicial de seleccion y ofrece recogerla o hacerla reciclar en su lugar.
Como manejar la seleccion cuando la prenda pertenece a otra persona?
Haz el control al llegar, si es posible frente a ella, y aparta lo que no se vendera explicando por que, con el defecto en mano. Luego anota los defectos que estas dispuesta a vender, prenda por prenda, con el nivel de estado que has elegido. Este registro evita la discusion donde te culpa por un precio de venta que en realidad reflejaba un defecto que habias anunciado, y es lo que distingue a una vendedora profesional de alguien que hace un favor.