Plan de negocio para vender de segunda mano: por dónde empezar

15 de julio de 2026 · 8 min de lectura · Por el equipo de Dresskool

Ya revendes algunas prendas los fines de semana y notas que esto podría ser más que un hobby. Antes de lanzarte, hay un paso que lo cambia todo: poner por escrito tu plan de negocio. No un documento de treinta páginas para un banco, sino dos páginas de cifras honestas que te digan si tu actividad de segunda mano puede mantenerte de verdad.

Un plan de negocio de vendedor de segunda mano no es papeleo. Es la forma más sencilla de saber cuánto tienes que comprar, a qué precio revender y cuántas ventas necesitas cada mes para alcanzar tu objetivo. Lo construimos juntos, paso a paso.

Por qué calcular tu proyecto antes de lanzarte

La mayoría de los vendedores que abandonan a los tres meses no se equivocaron de motivación. Se equivocaron de cifras. Compraron demasiado stock, calcularon mal sus gastos o apuntaron a unos ingresos imposibles con su volumen de ventas.

Poner tu negocio de segunda mano sobre el papel te evita esas trampas. Ves negro sobre blanco si tu modelo se sostiene, dónde están tus márgenes y a partir de cuándo empiezas a ganar dinero. Es también lo que te permite mantener la cabeza fría los días en que una prenda no se vende.

Paso 1: elegir tu modelo de negocio

Todo parte de aquí. Tres modelos dominan la reventa de segunda mano, y cada uno tiene una lógica de tesorería muy distinta.

La reventa pura

Compras stock (mercadillos, vaciados de armario, lotes al peso) y lo revendes más caro. Tu margen es claro, pero adelantas tu propio dinero y asumes el riesgo del invendido. Es el modelo más rentable por prenda, siempre que sepas hacer buen sourcing. Si empiezas, nuestra guía sobre dónde encontrar stock para revender te ahorrará semanas de tanteo.

El depósito-venta

Vendes las prendas de otras personas y te llevas una comisión. Cero adelanto de tesorería, cero riesgo de stock muerto, pero tu margen por venta es menor y dependes del flujo que te traen quienes depositan.

El modelo mixto

La mayoría de las vendedoras asentadas combinan los dos: una base de reventa en las categorías que dominan, completada con depósito-venta para ampliar el catálogo sin inmovilizar capital. Suele ser el mejor equilibrio una vez pasados los primeros meses.

Para recordar: tu elección de modelo determina tu presupuesto inicial. En reventa, reservas efectivo para el stock. En depósito-venta, arrancas casi sin inversión inicial pero construyes tus ingresos más despacio.

Paso 2: calcular tu sourcing y tu margen por prenda

El corazón de un plan de negocio de segunda mano es el margen unitario. Coge una prenda tipo de tu catálogo y desarrolla el cálculo:

Lo que queda es tu margen neto por venta. Es la cifra más importante de todo tu plan. En ropa de segunda mano corriente, un margen neto de 8 a 15 euros por prenda es una referencia realista. En piezas de marca bien conseguidas sube claramente, como confirma cualquier vendedor que ha aprendido a fijar sus precios en el nivel adecuado.

Paso 3: calcular tu punto de equilibrio

El punto de equilibrio es el número de ventas que cubre tus costes fijos. Mientras no lo alcances en el mes, trabajas a pérdida. A partir de ahí, cada venta se convierte en ingreso.

La fórmula cabe en una línea: tus costes fijos mensuales divididos entre tu margen neto por prenda.

Ejemplo concreto: tienes 120 euros de costes fijos al mes (suscripción a una herramienta, una parte de tus gastos, material) y un margen neto medio de 12 euros por prenda. Tu punto de equilibrio es 120 / 12 = 10 ventas al mes. Las diez primeras ventas devuelven tus costes; la undécima empieza a pagarte.

Esta cifra libera: convierte un objetivo difuso (vivir de la reventa) en una meta concreta y alcanzable (hacer X ventas este mes).

Paso 4: fijar tu objetivo de ingresos

Ahora, haz el cálculo en sentido inverso. ¿Cuánto quieres ganar neto cada mes? Suma esa cantidad a tus costes fijos, divide entre tu margen por prenda y obtienes el volumen de ventas al que apuntar.

Dos ventas al día es tangible. Ahora sabes cuántas prendas debes publicar, a qué ritmo y qué volumen de sourcing alimenta esa maquinaria. Es justo el tipo de claridad que distingue un proyecto que se sostiene de unas ganas que se apagan. Para entender qué separa el pasatiempo de una actividad de verdad, lee también nuestro artículo sobre vivir de la segunda mano.

Paso 5: el presupuesto inicial realista

Tu plan de negocio debe prever una tesorería de arranque. Aquí tienes una base sana para empezar en reventa:

En depósito-venta, este presupuesto se reduce casi a cero, ya que el stock no es tuyo. Es una de las grandes ventajas del modelo para empezar en la segunda mano sin capital.

Paso 6: tu plan de acción a 90 días

Un plan de negocio sin calendario sigue siendo un deseo. Divide tus tres primeros meses:

  1. Mes 1: formar tu stock, abrir tu tienda, publicar tus 40 primeras prendas, aprender qué se vende en tu caso.
  2. Mes 2: ajustar tus precios según las ventas reales, republicar con regularidad, apuntar a tu punto de equilibrio.
  3. Mes 3: superar el punto de equilibrio, estructurar tu sourcing, probar el depósito-venta si te interesa el modelo mixto.

Cuando tu volumen sube, gestionar cada anuncio a mano se convierte en el verdadero freno. Una herramienta de publicación masiva como DressKare te permite sostener 60 ventas al mes sin perder tus fines de semana, y mantener tu stock al día en varios canales.

Pasa del plan de negocio a la acción

Dresskool te da el método completo para construir, calcular y lanzar tu actividad de segunda mano: modelos, márgenes, sourcing y herramientas.

Suscribirme a Dresskool

Los errores de cálculo que hay que evitar

  1. Confundir facturación e ingresos: lo que cuenta es lo que te queda tras los gastos, no el total cobrado.
  2. Olvidar tu tiempo: una prenda exige fotos, redacción y envío. Tu plan tiene que caber en tu agenda real.
  3. Sobreinvertir en stock al principio: empieza poco a poco, aprende qué se vende en tu caso y luego reinvierte tus beneficios.
  4. Ignorar la estacionalidad: abrigos en otoño, vestidos ligeros en primavera, tu sourcing sigue a la demanda.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta de verdad un plan de negocio para vender de segunda mano?

Un plan de dos páginas basta al arrancar. El objetivo no es convencer a un banco, sino comprobar que tu modelo se sostiene: cuánto compras, a qué precio revendes, qué te queda una vez descontados los gastos y cuántas ventas necesitas para alcanzar tu objetivo.

¿Qué presupuesto inicial necesito para empezar en la segunda mano?

En reventa pura, prevé entre 200 y 500 euros de stock inicial más una pequeña reserva para el envío y el embalaje. En depósito-venta puedes empezar casi sin nada, ya que el stock no es tuyo y cobras a comisión.

¿Cómo calculo la rentabilidad de mi actividad de reventa?

Parte de tu margen medio por prenda (precio de venta menos precio de compra menos gastos). Divide tus costes fijos mensuales entre ese margen: obtienes el número de ventas que cubre tus costes, tu punto de equilibrio. Todo lo que vendas por encima se convierte en tus ingresos.

¿Qué figura legal elegir para vender con regularidad?

En cuanto la venta se vuelve regular y orientada al beneficio, darse de alta como autónomo es la opción más adecuada al principio: trámites ligeros, contabilidad simplificada y cotizaciones proporcionales a tu facturación.